Tipos de aros para piercings

Esta modificación corporal expresa una serie de valores y significados, que pueden representarse mediante el tipo de pendiente que se utilice y la zona donde se coloque.

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Un piercing es una perforación en el cuerpo realizada para colocar una joya u otro objeto con fines decorativos o simbólicos.

Esta modificación corporal expresa una serie de valores y significados, que pueden representarse mediante el tipo de pendiente que se utilice y la zona donde se coloque.

Los tipos de pendientes para piercings:

A la hora de practicarse un piercing, existe una gran variedad de modelos de pendientes o aros, que tienen distintos usos y posibilidades.

· Barbell: son las barras con punteros esféricos, semejantes a pesas. Las esferas van roscadas internamente y ambas pueden separarse de la pieza. Son las piezas más fáciles de colocar, principalmente cuando el piercing es reciente. Son las apropiadas para poner y quitar con frecuencia. Se pueden utilizar en cualquier parte y son las favoritas para usar en la lengua.

· Captive Bar: son aros de metal tubular cerrados. Son completamente lisos, lo que permite que se los gire de su posición sin límites. Este formato es ideal para utilizar en tamaño grande. Estos aros se aplican mejor en perforaciones ya curadas.

· Captive Bead o Closure ring: estos aros cerrados mediante una esfera roscable, son los más empleados en piercings en las fosas nasales, cejas, labios, etc. Estos aros pueden deformarse levemente para su mejor adaptación a la forma de cejas, ombligos, etc., lo cual disminuye las irritaciones durante la curación.

· Circular Barbell: son aros abiertos terminados en punteros esféricos. De aspecto mucho más llamativo que los captive bar, estos pendientes son muy utilizados en sus tamaños pequeños, para los piercings faciales y de pezones. También podemos encontrar una variante con forma de herradura, que es ideal para tabiques nasales entre otros. Hay variantes con punteros de fácil colocación, para las zonas difíciles.

· Ear Plug: son tubos que se introducen en el lóbulo de la oreja, ajustables mediante dos anillos sujetos en un surco marcado al extremo. Su tamaño varía de acuerdo al tamaño de la perforación. Deben ajustarse para que no se salgan de su lugar. Es posible combinarlos con otra joyería específica.

· Labret Stud: son tachones (puntas) de diversos tamaños (la parte sobresaliente del piercing). Suelen utilizarse en el labio. Estos pendientes pueden ocasionar daño a quien los porta y a quienes se le acerquen por su punta aguda.

· Nipple Shields: son escudos con un orificio en el centro. Para sostenerlos en su lugar se utiliza un anillo o una barra con punteros. Pueden adoptar diversas formas, desde una arandela hasta figuras muy elaboradas. Debido a su forma y tamaño, son los más empleados en los pezones.

· Septum: son puntos y colmillos para el tabique. Poseen una muesca que permite que la pieza permanezca en su sitio. Son ideales para la nariz. El formato estándar puede no ser apropiado para aquellos que posean un tabique ancho o estrecho.

· Lobe Plug: son joyas para las perforaciones de oreja de gran tamaño. Consisten en una garra que se sujeta mediante unos aros que se colocan en las muescas por delante y por detrás del lóbulo. Las garras también pueden tener un puntero en el extremo superior.