El significado de los tatuajes polinesios

La polinesia fue la encargada de difundir, a través de los marinos, la técnica del tatuaje hacia occidente. En la actualidad se conservan los diseños, pero no el significado de los tatuajes polinesios.

El significado de los tatuajes polinesios

La cultura polinesia fue la gran difusora del arte del tatuaje hacia occidente, que llegó hasta nosotros a través de los marinos que visitaron sus costas. Pero esta práctica no tenía una motivación exclusivamente ornamental, sino que representaban una manifestación cultural, de identidad o un camino espiritual, por eso es importante conocer el significado de los tatuajes polinesios, para poder apreciar plenamente su arte.

Es sabido que las islas polinesias, los tatuadores gozaban de gran prestigio, pues su oficio estaba relacionado con la magia y el más allá. Las personas se tatuaban como forma de obtener algo, ya sea para la batalla, como para la vida cotidiana.

Si bien estos tatuajes tenían formas geométricas, estaban vinculados con el entorno, representaban animales, personas, plantas, además de los elementos geométricos.

Uno de los motivos más comunes en este estilo de tatuaje es la tortuga marina, que se presenta como un vínculo con la naturaleza.

Una de las herramientas primitivas empleadas para hacer tatuajes eran los dientes de tiburón. Esta técnica era muy dolorosa y los guerreros se empeñaban en tatuar todo su cuerpo como forma de demostrar su valentía.

El significado de los tatuajes polinesios y su leyenda

Según cuenta la leyenda, el arte del tatuaje fue enseñado a los humanos por los dos hijos del dios de la creación, Ta’aroa. Por este motivo, el tatuaje era considerado como sagrado (tapu) y estaba restringido a los iniciados.

No cualquiera podía practicar el arte del tatuaje, sino los chamanes (tahua), que eran los maestros religiosos, encargados de custodiar las técnicas de este arte y conocían los significados de cada diseño.

Para determinar qué diseño tendría y la zona del cuerpo que debía ocupar un tatuaje, se debía recurrir a la genealogía, el rango social y los logros personales de cada persona.

Antes de recibir un tatuaje, era muy importante someterse a un período de purificación del cuerpo y el alma, que incluía ayuno y abstinencia sexual.

El proceso del tatuaje era terrible, el candidato era inmovilizado sujetándolo a dos troncos de plátano, mientras el tatuador entonaba cánticos que acompañaban el ritmo de los golpes del instrumento sobre la piel. No debía permitirse que la sangre cayera al suelo y era limpiada con un tapa (pieza de tela fabricada con corteza de árbol).

Los significados de cada diseño y su posición en el cuerpo, están recogidos en el “Diccionario de los símbolos del tatuaje tribal polinesio”.

Un detalle interesante, pero que con el uso moderno de los tatuajes se ha dejado de lado, es que cada diseño representa a la persona que lo usa, es una marca identificatoria, por lo tanto, no debería copiarse en absoluto. Esto también corre para los tatuajes modernos.

El tatuaje en los jóvenes marcaba la entrada a la etapa adulta y se realizaba a los 12 años. Con el correr del tiempo, se iban agregando otros tatuajes. El prestigio de un hombre crecía con la cantidad de tatuajes que tenía.

Los tatuajes eran símbolo de poder y riquezas. Los tatuajes más elaborados estaban reservados para los jefes y los guerreros. Los hombres que no tenían ningún tatuaje en su cuerpo, sufrían el desprecio de la tribu.

Las jóvenes recibían un tatuaje en la mano derecha a los 12 años, esto indicaba que ya eran mujeres y por tanto se les permitía preparar las comidas y participar en la preparación de los difuntos.

Las mujeres solían recibir menos tatuajes que los hombres, generalmente sólo la mano, los brazos, pies, orejas y labios. El tatuaje en las nalgas y muslos, estaba reservado para las mujeres de alto rango.

En la actualidad sólo se conservan los diseños y el estilo, mientras que se han desechado las técnicas y los significados.

El arte del tatuaje maorí

El tatuaje maorí es uno de los más populares que se utilizan hoy en día. Descubre sus características y algunas particularidades.

El arte del tatuaje maorí

Los tatuajes son una de las técnicas de decoración del cuerpo más utilizadas en la actualidad y dentro de ellos podemos encontrar modas, al igual que en todo lo que se refiere al adorno del cuerpo. El arte del tatuaje maorí es uno de los que mayor aceptación concita, debido a la belleza y sencillez de sus diseños.

El estilo maorí no es precisamente una innovación, recordemos que este estilo proviene de las tribus polinésicas originarias de Nueva Zelanda y que fueron precisamente, los primeros tatuajes que se conocieron en occidente.

Este estilo se caracteriza por diseños de formas geométricas, realizados únicamente con tinta negra.

La práctica del tatuaje maorí recrea los antiguos tatuajes empleados por estos pueblos, quienes realizaban dichos diseños con fines espirituales. El tatuaje tenía como finalidad capturar la energía universal para que cuando la persona moría, le asegurara un camino hacia la eternidad.

Los maoríes tenían técnicas muy rudimentarias para realizar sus tatuajes, empleando huesos, un trozo de caña de bambú o puntas de lanza, para clavarlas en la piel, untadas en tinta negra. Esta técnica era muy dolorosa y servía como forma de demostrar el valor del guerrero tatuado.

Una de las zonas preferidas por los maoríes para la práctica de tatuajes era la cara, pero en la actualidad, sólo los más audaces se someten a estos tatuajes. Para el guerrero era una forma de demostrar su fiereza e intimidar al enemigo.

Cada diseño de este estilo poseía un significado especial y el guerrero elegía el suyo con un propósito muy definido. Actualmente se eligen los diseños por simple gusto, ya que su única finalidad es ornamental.

Uno de los principales tipos de tatuaje maorí que se emplea es el conocido como “Ta Moko” o “Moko” y que pertenece al clan del mismo nombre. Estos tatuajes tienen códigos y significados variables y generalmente hay un diseño específico para cada parte del cuerpo.

Cómo proteger un tatuaje del sol

Al momento de realizarte un tatuaje debes asesorarte sobre los cuidados que requiere para que cicatrice correctamente y dure mucho tiempo. Aprende cómo proteger tu tatuaje del sol.

Cómo proteger un tatuaje del sol

Ya tenemos nuestro tatuaje y ha quedado muy bonito, pero aún falta un paso muy importante, que determinará cómo se verá nuestro tatuaje una vez que haya cicatrizado. Ahora debemos proteger un tatuaje del sol y de otros factores, hasta que haya cicatrizado completamente.

En el estudio te darán una serie de instrucciones sobre la mejor manera de cuidar tu tatuaje para acelerar y favorecer la cicatrización, es importante que las sigas cuidadosamente.

Ten siempre presente que ante cualquier cambio extraño en la cicatrización del tatuaje, es mejor llamar al médico para que determine la presencia de una probable infección.

Debes saber que el sol es una agresión para cualquier piel, pero mucho más para una piel tatuada, aunque ya esté cicatrizada. Por eso es conveniente que evites que la luz solar de directamente sobre tu tatuaje.

Descubre cómo proteger tu tatuaje del sol

Podemos decir que el sol es el principal agente externo que puede afectar tu tatuaje. Si te fijas en los tatuajes que tienen mucho tiempo, podrás notar que se ven descoloridos, algunos casi han desaparecido, esto se debe a la acción de los rayos ultravioleta sobre las diferentes capas de la piel. ¿Por qué ocurre esto? Pues porque la acción del sol es acumulativa y si te expones hoy, tu piel recibe cierto daño, que se sumará al de mañana y al de los días siguientes.

Tanto da que el tatuaje sea nuevo o muy viejo, si te expones sin la debida protección, sufrirá los efectos de la radiación solar. Para evitarlo debes cuidar al máximo tu tatuaje y evitar en lo posible su exposición directa a los rayos del sol. Si no puedes cubrirte con una prenda, entonces debes utilizar un bloqueador solar o un protector con un factor superior a 40.

En el caso de que accidentalmente te hayas expuesto de más al sol y tu piel se haya quemado, debes protegerla con una loción con vitamina E, varias veces por semana, para hidratar y reconstruir la piel. Es muy probable que en esta situación, tu tatuaje haya sufrido un daño importante y perderá su bonito aspecto. Lo ideal sería no exponer jamás tu tatuaje al sol.

Por todo lo dicho, no es aconsejable realizarse un tatuaje durante los meses de verano, ya que te será muy difícil evitar el sol y por consiguiente, lo peligros que esto implica. No olvides que el sol es un factor desencadenante de infecciones durante el período de cicatrización del tatuaje. Debes aguardar al menos dos semanas luego de tatuarte, para exponerte mínimamente al sol.

Hay protectores solares específicamente formulados para proteger la zona con tatuajes, pero debes aguardar al menos un mes para poder aplicarlos a tu piel. También debes evitar los baños de mar, río y de piscina, pues decoloran los tatuajes.

No te recomendamos la vaselina para la curación del tatuaje, pues es un producto derivado del petróleo, por lo que no es saludable para tu piel ni para tu tatuaje.

Cómo influye el temor al tatuarse

Hay diversos factores externos que influyen sobre la forma en que recibimos un tatuaje y el temor es uno de los principales. Descubre cómo puede afectar tu tatuaje el temor.

Cómo influye el temor al tatuarse

El estado de ánimo al momento de tatuarse, es importante como en cualquier actividad de la vida y puede provocar diversas reacciones desfavorables. Por eso es importante que conozcas cómo influye el temor al tatuarse.

Tanto el temor, como otros estados de ánimo negativos, ponen a tu cuerpo de malas para enfrentarse a la agresión ocasionada por el tatuaje. Porque hay que aceptarlo, la técnica del tatuaje es una agresión contra nuestro cuerpo, tal como cualquier otra herida. Por eso debemos encontrarnos en las mejores condiciones posibles para que el tatuaje no presente complicaciones.

En primer lugar, debes saber que si sientes temor, o estás deprimido, estresado o enojado, sentirás más dolor al momento de recibir tu tatuaje. Esto ocurre porque todos estos estados de ánimo producen una sensibilización en el sistema nervioso central, con lo que aumenta la sensibilidad al dolor y a otras agresiones.

Aspectos respecto al estado de ánimo y el temor a tatuarse

Cuando te vas a tatuar, tu estado de ánimo tiene un efecto importante sobre tu relación con el tatuador y sobre tu percepción sobre la experiencia del tatuaje. En cuanto a tu relación con el tatuador, tu estado de ánimo influye en ambos sentidos, sobre tu manera de entablar la relación con el tatuador y sobre el efecto que esta tiene sobre él.

De más está decir que si el tatuador está mal predispuesto contra ti, el trabajo no será todo lo bueno que debería. Así que te recomiendo que antes de tatuarte, te mentalices sobre lo que vas a hacer y pongas tu mejor ánimo, después de todo, nadie te obliga a tatuarte, lo haces porque te sientes feliz.

Si eres mujer y estás menstruando, mejor déjalo para otro momento. Es sabido cómo influyen las hormonas en los estados de ánimo y la sensibilidad femenina. Debes tener en cuenta que la sensibilidad al dolor aumenta, también te vuelves más irascible y temerosa, sin contar que la piel se torna más reseca y sensible a las agresiones, de modo que pueden variar los resultados de tu tatuaje.

Es un hecho que el tatuaje te va a doler, pero es un dolor soportable, si no te sientes capaz de soportarlo o el temor es muy grande, es mejor olvidarlo. Porque te estarías obligando a soportar una experiencia traumatizante sin necesidad. Debes estar seguro de que deseas hacerte un tatuaje y de que puedes soportar el dolor.

Lo mejor que puedes hacer para superar los temores es informarte bien sobre las técnicas de tatuado, el estudio que has escogido para hacerte tu tatuaje, consultarlo con tu médico y conversar con el tatuador. Plantéale todas las dudas que tengas al respecto, él te orientará y te dará confianza. Es un punto muy importante que te sientas cómodo y seguro con tu tatuador, para que estés relajado al momento del tatuaje.

Solicita una pomada anestésica antes de la primera sesión, si es que puedes usarla, esto te dará la tranquilidad de que el dolor no será un problema. También puedes ayudarte con técnicas de relajación antes de la sesión, esto te mantendrá más tranquilo y te ayudará a focalizar tus pensamientos en algo concreto y que puedes dominar. De este modo te calmarás y tu cuerpo también lo hará, lo cual facilitará el trabajo del tatuador.

Un consejo que puede ayudarte durante la sesión, lleva golosinas y gaseosas. Estos productos contienen azúcar y aumentan tus niveles de azúcar en sangre, lo cual te da más energía e impide desmayos y mareos.

Pedirle a un amigo que te acompañe también es buena idea, él te reconfortará no sólo con su presencia, sino también con su charla, que te mantendrá distraído del trabajo del tatuador.

Cómo evitar el dolor al tatuarse

Si bien tatuarse se ha convertido en algo cotidiano, todavía persiste la pregunta sobre cuánto dolor ocasiona y si puede evitarse. Te acercamos algunos consejos para evitar el dolor al tatuarse.

Cómo evitar el dolor al tatuarse

Tatuarse es una costumbre muy habitual hoy en día y ya no representa ningún estigma como antiguamente. Los motivos para tatuarse son muchísimos, aunque el más extendido es el estético, pero el primer tatuaje siempre despierta el temor al sufrimiento. Por eso te vamos a contar un poco en qué consiste el tatuaje y algunos trucos para que sepas cómo evitar el dolor al tatuarse.

En primer lugar debes saber que para que tu piel luzca ese bonito diseño, es necesario agujerearla para introducir la tinta en las capas profundas (dermis), lo que asegura que el dibujo no se borrará con el tiempo.

Antiguamente, los tatuajes se realizaban de forma manual, pinchando la piel con una aguja entintada. Actualmente, si bien el sistema es el mismo, se realiza con máquinas tatuadoras que realizan los pinchazos de manera automática, realizando muchos pinchazos por minuto. Esto acelera notablemente el proceso de tatuado y hace que la tinta quede distribuida de una forma más pareja.

Cada pinchazo produce un cierto dolor, que será diferente para cada persona y que depende además de la pericia del tatuador, del tamaño del diseño, de la zona del cuerpo que se va a tatuar, del estado de salud y psicológico de la persona que será tatuada y de elementos fortuitos que pueden surgir.

Consejos para evitar el dolor al tatuarse

Como verás, no es fácil determinar si un tatuaje es doloroso. En realidad sí lo es, pero normalmente se trata de un dolor perfectamente soportable, salvo excepciones. De todas formas, hay algunas previsiones que puedes tomar antes de decidir si te animas a tatuarte: consultar con tu médico, verificar que tienes todas las vacunas al día, realizarte un test para saber si eres alérgico a la tinta, elegir un momento de tu vida en que no estés estresado, te alimentas bien y no has estado enfermo en el último mes.

Ahora que estás en condiciones de recibir tu tatuaje, debes elegir el lugar donde te vas a tatuar. Asegúrate de que sea un estudio habilitado y que el tatuador tenga experiencia, porque un tatuador inexperto puede ocasionarte dolor innecesario y poner en riesgo el éxito de tu tatuaje.

También es importante que el artista te haga sentir cómodo, porque de nada valen sus credenciales si el sujeto te pone los pelos de punta. Si estás relajado, disminuye el dolor. Además debes prepararte mentalmente para recibir el tatuaje, tomar conciencia de que tomará su tiempo y que puedes interrumpirlo si te resulta muy doloroso.

Ni se te ocurra emborracharte o drogarte para minimizar el dolor, esto sólo empeorará la situación y aumentará el riesgo de padecer efectos no deseados o infecciones. Pero sí puedes pedir a tu médico que te recete un anestésico local para aplicarte en la zona del cuerpo que será tatuada. Estas pomadas generalmente contienen lidocaína, pero no la utilices si representa algún riesgo.

Usualmente deberás aplicarte la pomada una hora antes de que te tatúen y la cubrirás con nylon para mejorar su efecto. Antes de comenzar el tatuaje, debes lavar la pomada con agua y jabón. Si tu diseño necesita de varias sesiones, tal vez ya no puedas recurrir a la pomada. Infórmate antes y no la uses si no es aconsejable.

El tamaño del tatuaje y la zona del cuerpo en que te lo hagas, también puede aumentar el dolor, así que te aconsejo que escojas un diseño pequeño y una zona más resistente, si tienes mucha sensibilidad a los pinchazos.

Las zonas más dolorosas son: la cara, cuello, cara interna de los brazos, el costado del tronco, las rodillas, la zona inguinal, los pies y las palmas de las manos. Las zonas menos dolorosas son: parte externa de los brazos, hombros, espalda y parte externa de las piernas.