Falsos mitos sobre los piercings

Te contamos cuáles son los falsos mitos sobre los piercings.

Falsos mitos sobre los piercings
Las perforaciones corporales son una práctica común desde la antigüedad, aunque no siempre tenemos conciencia de ello. Si bien al hablar de perforaciones corporales, solemos pensar en piercings y otras perforacione extremas, las practicamos en la vida cotidiana sin percatarnos. Tal es el caso de las perforaciones para aretes que casi todas las niñas en la sociedad occidental llevan como marca identificatoria de género. Pero estamos hablando de otra clase de perforaciones, que son las que las personas se practican voluntariamente a una edad más o menos adulta, como los piercings. Al respecto, existe una gran cantidad de falsos mitos sobre los piercings que me gustaría aclarar.

Dentro de los mitos de los piercings podemos encontrar algunos bastante lógicos, pero otros son evidentemente absurdos. Te invito a conocerlos.

Los falsos mitos sobre los piercings

Hay quienes afirman que si te realizas una mala perforación, sufrirás una parálisis en alguna parte del cuerpo: Pero eso no es cierto, a menos que descuides totalmente la herida y su cicatrización, y que la perforación esté situada en una zona comprometida. Te repito que la parálisis es por la falta de cuidados y las infecciones consecuentes, no por la perforación en sí.

Si te haces un piercing en la nariz, no te puedes sonar: Esto no ocurre, a menos claro, que te coloques una pieza demasiado grande para tu nariz. Por supuesto que este acto es doloroso al principio, cuando la herida no está completamente cicatrizada, pero luego de curada y cuando te acostumbras, es como si no tuvieras la pieza.

Los piercings realizados con pistola son más seguros: Esto es falso, ya que aunque parezca más higiénico, de acuerdo a los datos, la mayoría de las infecciones posteriores a la perforación han ocurrido en quienes lo hicieron con pistola, debido a las dificultades de desinfección que las mismas ofrecen.

Beber alcohol antes de un piercing es buena idea: Este mito es un error, ya que el alcohol es vasodilatador, por lo que sangrarás más que si no lo bebieras. Además, el alcohol nubla tu juicio y se trata de una decisión importante para ti. Afortunadamente, los tatuadores serios no realizan perforaciones a personas alcoholizadas para evitar problemas.

Hacerte el piercing tú mismo es más seguro: Esto es un error, ya que es mucho más simple para otra persona hacer un procedimiento de ese tipo en ti que para ti mismo. Además, los profesionales cuentan con el material y la técnica para ello.

Las perforaciones de piercings llevan años para curar completamente: Es un error. El tiempo de cicatrización depende de cada persona y de las condiciones en que se realizó la perforación, además de los cuidados posteriores. Sí es posible que una herida descuidada ocasione una infección de magnitud que tome mucho tiempo curar.

 

Los peligros del piercing de nariz

Conoce los peligros del piercing de nariz.

Los peligros del piercing de nariz
Dentro de los piercings faciales, uno de los más populares y sencillos de practicar es el de nariz. Sin embargo, este piercing suele requerir algunos cuidados especiales para lograr el resultado delicado y decorativo esperado.

Cuando te realizas una perforación en la nariz, es normal que la zona perforada se inflame, pero no por ser normal debes descuidarla, ya que siempre implica un riesgo de infección. Por eso debes cuidar la zona y tratarla para favorecer su cicatrización. Vamos a ver algunos de los peligros del piercing de nariz.

 

Descubre los peligros del piercing de nariz

Dentro de los diferentes peligros que pueden afectar tu piercing de nariz están: los quloides, los no queloides, las infecciones, las ampollas y abscesos, y las alergias.

Queloides:

Los queloides son una inflamación natural que ocurre en cualquier corte profundo de la piel como forma de defensa del organismo. Suelen desarrollarse de diversos tamaños, según el organismo de cada persona. Existen algunos tratamientos médicos que permiten eliminarlos, incluso la cirujía. Por lo general son una simple inflamación de tejido que no duele, pero resultan muy antiestéticos. A pesar de todo lo que dijimos, debes consultar con un médico si te ocurre, para descartar que sea otra cosa.

No queloides:

Los no queloides, si bien tienen un aspecto similar a los queloides, sí son dolorosos, además de tener una mayor inflamación y secretar algún tipo de fluido. Esta infección ocurre cuando la perforación no completó su período de curación correctamente. Las bacterias y la falta de higiene son determinantes en la aparición de los no queloides. En estos casos, debes consultar con el médico que te indicará medicamentos y cremas para eliminarlos.

Infecciones:

Como te dije, las infecciones aparecen cuando la perforación todavía no completó la cicatrización y hay una higiene incorrecta, por lo que las bacterias y demás microorganismos atacan al sistema inmunológico. Este es uno de los peligros del piercing de nariz que más complicaciones puede traerte.

Como en los otros casos, aparece una inflamación, irritación, enrojecimiento y comezón en el perímetro de la herida. Si la infección empeora, aparecerá fiebre, dolor corporal y náuseas. No olvides que las infecciones son peligrosas y que debes atenderlas lo antes posible.

Ampollas y abscesos:

Las infecciones pueden ocasionar ampollas o abscesos en la piel que rodea a la herida. Para tratarlas debemos mantener una escrupulosa higiene y si en un par de días no comienza a mejorar, deberemos consultar con un médico.

Algunas de las manifestaciones de esta infección incluyen granos, forúnculos conteniendo pus o materia en su interior, que pueden requerir de una intervención quirúrgica. La mejor manera de evitar esto es recurrir a un profesional calificado y realizar un seguimiento con un dermatólogo.

Alergias:

Una vez que tu perforación está cicatrizada se coloca el piercing, que puede ser de distintos materiales (metales, plásticos, etc.). Cabe la posibilidad de que seas alérgico a los metales y no lo sepas. Para evitar problemas, es conveniente que antes de realizarte siquiera la perforación, es conveniente que te realices un test de tolerancia a los metales, para evitar posibles complicaciones.

 

Cuidados de las expansiones de orejas

Los cuidados de las expansiones de orejas y sus beneficios.

Cuidados de las expansiones de orejas
Aunque las expansiones ya figuraban entre las prácticas de diversas culturas antiguas, en los últimos tiempos hemos visto que se han tornado muy populares. Si estás tentado a practicarte una perforación expansible en las orejas, deberías primero conocer algunos trucos y cuidados de las expansiones de orejas.

Si bien se trata de perforaciones, las expansiones de orejas se corresponden más con las modificaciones corporales. A pesar de ser la modificación más leve, es la más popular.

Consejos para los cuidados de las expansiones de orejas

Si deseas una expansión saludable, debes comenzarla después de que la herida esté completamente curada, de lo contrario te arriesgas a sufrir una infección, dolor innecesario, además de que la expansión se verá deforme. Esto ocurre cuando por ansiedad, no dejas cicatrizar totalmente la perforación antes de comenzar con la expansión.

De más está que te diga que concurras con un profesional responsable para la perforación y la expansión, para que tengas las máximas garantías de higiene y competencia, y de que utilizará las medidas apropiadas para los expansores y extremar los cuidado de las expansiones de orejas.

Los expansores deben ser de materiales poco proclives a la infecciones, te recomendaría que comiences con un expansor de acero inoxidable, de 1,5mm de diámetro en la parte menor y de 2 mm de diámetro en la parte más gruesa.

Seguramente estarás ansioso por ver los resultados de tu perforación, pero debes ser paciente y aguardar a que tus orejas realicen el proceso de expansión. No olvides la higiene de tu expansor y el control diario. Utiliza jabones antibacteriales y desinfectantes para lavar la zona y mantenerla a salvo de los agentes infecciosos.

Cuando te hablé de paciencia, me refería a que la expansión puede tardar muchos meses, durante los cuales deberás aprender a regular la expansión según tus propias posibilidades, ya que todos los cuerpos son diferentes.

Si experimentas sangrados, entonces tu oreja ha sufrido algún daño y el proceso no está funcionando correctamente. Lo mejor en este caso es que concurras al médico y aguardes a que la oreja cicatrice correctamente, antes de volver a intentarlo. Debes saber que existen límites para la expansión, y que por encima de los 8mm de diámetro, podrías correr riesgos de salud para tus oídos.

Antes de colocar el expansor debes lavarte muy bien las manos e higienizarte muy bien la zona a expandir, de este modo evitas la presencia de bacterias peligrosas.

Es importante que estés seguro de este paso, pues luego de comenzar el proceso la reversibilidad no es perfecta, sino que siempre te dejará marca.