Piercing microdermal: dentro de tu piel

Información y cuidados del piercing microdermal: dentro de tu piel.

Piercing microdermal: dentro de tu piel

Aunque tal vez no lo sabías, hay otro tipo de piercings, además de los externos que todos conocemos. El piercing microdermal, dentro de tu piel, es un implante que se fija debajo de las capas dérmicas.

La técnica del piercing microdermal (o piercing de un solo punto y anclas dermales) consiste en la implantación del piercing dentro de la piel, dejando fuera la parte que deseamos mostrar. La cicatrización se producirá con el metal dentro, dejando apenas un extremo a la vista.

Este tipo de piercings requiere mayores cuidados, pues el riesgo de sufrir una infección es mucho mayor. También la implantación es más compleja que la de los piercings comunes, aunque afortunadamente no es tan doloroso como pareciera.

Piercing microdermal: dentro de tu piel
Dentro de los implantes, el piercing microdermal no es tan invasivo ni presenta tantos riesgos de infección o rechazo como estos.

De acuerdo a la experiencia, este tipo de piercing duele menos que los convencionales y según la zona de implantación, su cicatrización es más rápida.

Esta forma de implantes es muy utilizada como complemento de los tatuajes, para darles vida. Generalmente se emplea en lugar de los ojos de animales o personas, o como centro de flores o estrellas.

El material utilizado para estos piercings suele ser el acero quirúrgico, con una base ovalada con orificios y un perno hueco con rosca que deja la cuenta a la vista, fuera de la piel.

La implantación de los microdermales requiere de una pequeña incisión en la piel, para lo cual se utiliza una aguja biselada. Luego se inserta la base de ancla dérmica bajo la piel y se enrosca la joya al perno, luciendo como una cuenta apoyada sobre la piel.

Cuidados del piercing microdermal

Déjate el vendaje sobre el piercing por lo menos durante 24 horas, para que el tejido comience a crecer sobre la base del mismo. El vendaje mantiene la joya en su sitio.

Antes de limpiar el piercing lávate muy bien las manos. No toques la joya a menos que sea para limpiarla.

Lava el piercing con una solución de agua mineral con sal marina sin yodo. Aplícala con una gasa estéril y deja la compresa por 10 minutos. Esto desprenderá la sangre y el plasma coagulados.

Para la limpieza, usa jabón antibacterial y forma espuma con agua tibia, con la que masajearás la zona. Déjala actuar un minuto y enjuaga con gotitas de agua tibia. Seca bien la piel con toallas de papel.

Cubre nuevamente la joya con un vendaje a prueba de agua antes de dormir o bañarte. Quítate el vendaje al levantarte o después de ducharte.

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