Correcta cicatrización de tatuajes

Cicatrización de tatuajes. Conoce el proceso de curado de los tatuajes y los cuidados necesarios.

Tatuaje

Siempre al tatuarnos tenemos ciertas expectativas y ansiedades por ver el proceso terminado y esto es natural. Pero la cicatrización de tatuajes es un proceso natural que no puede alterarse sin perjudicar el resultado, por lo que debes siempre observar las recomendaciones del tatuador y no intentar forzar la cicatrización.

El tiempo de cicatrización no es universal, sino que depende de varios factores, tu tipo de piel, la zona donde fue aplicado (la parte baja del cuerpo demora más), el estilo de tatuaje (los tatuajes rellenos toman más tiempo que los sombreados), el tatuador (dependiendo de su habilidad, tu piel resultará más o menos agredida) y los cuidados que le dispenses.

No debes olvidar que el tatuaje es una herida en la piel y aunque sea voluntaria, requiere tanto cuidado como una herida accidental, de modo que no te saltees ningún paso del proceso de cicatrización de tatuajes.

Un tatuaje mal cuidado puede ocasionarte infecciones, pérdida de color o formar una gruesa costra nada agradable que arruinaría el trabajo. Como cualquier herida, durante el proceso de curado, la sangre se acumula en la zona de la herida para que las plaquetas actúen creando una costra que protegerá la piel del contacto con agentes infecciosos.

A medida que la piel nueva se forme, la cáscara se desprenderá y caerá, revelando el tatuaje en todo su esplendor. Por eso un tatuaje grande formará una cáscara mayor que uno pequeño y tomará mayor tiempo para su cicatrización.

Cuidados durante el proceso de cicatrización de un tatuaje

Tatuaje mal cuidado

Para la correcta cicatrización de tu tatuaje, el tatuador te aplicará un vendaje de papel film inmediatamente después de finalizar su tarea, sostenido por cinta hipoalergénica de la que se utiliza en cirugía. Esto permite mantener la zona humectada.

Aproximadamente cinco horas después del tatuado, debes retirar el film y lavar con espuma de jabón neutro, frotando muy suavemente para retirar la materia que se produjo con el film. No te preocupes si la materia también contiene algo de sangre y tinta, es normal. Para secar el tatuaje puedes utilizar papel secante o dejarlo secar al aire libre por una hora. Luego tienes que aplicarte una crema humectante neutra o vaselina.

Vuelve a cubrir el tatuaje con film para realizar actividades o para bañarte, pero déjalo al aire libre tanto tiempo como puedas, manteniendo siempre la piel hidratada.

Los tres primeros días deberás utilizar la venda también para dormir, así evitarás la fricción de las sábanas y el posible rascado. Este procedimiento favorece la creación de una costra fina y suave, que de otro modo se tornaría gruesa y arrastraría mucha tinta consigo, además de la comezón intensa que provocaría.

Debes continuar aplicando la crema tres o cuatro veces al día para mantener la flexibilidad de la piel, esto durante varias semanas.

Las costras deben caerse naturalmente para evitar una mala cicatrización. Alrededor de la cuarta o quinta semana, cuando la piel se vuelva opaca, podremos dejar de humectarla.

Luego del primer o segundo mes del tatuaje, podrás comenzar a tomar sol con pantalla solar, darte baños de mar y depilarte si es necesario. Una advertencia muy importante, jamás utilices pantalla solar antes de que tu tatuaje esté completamente cicatrizado, de lo contrario te arriesgas a una horrenda infección.

Ten en cuenta que algunas zonas de tu cuerpo como los codos, las rodillas y el cuello, están en permanente movimiento, por lo que las costras pueden fácilmente herirse. Para evitarlo, puedes prolongar el uso de cremas humectantes y del vendaje. Si sufres alguna herida, deberás extremar la higiene para no sufrir una infección.

Si el tatuaje está infectado, deberás visitar al médico y hacer un tratamiento, aunque se pierda parte del color. Siempre podrá retocarse un tatuaje, tu salud, NO.